Dublín

Museo Guinness
Dublín es la capital de Irlanda. Está ubicada cerca del centro de la costa Este de la isla, en la desembocadura del río Liffey y en el centro del condado de Dublín.
Originalmente fue fundada por los vikingos como base militar y centro de comercio de esclavos, y ha sido capital del país desde la Edad Media.
El río Liffey separa las zonas norte y sur de la ciudad. Si en otras ciudades el río es un elemento importante, en Dublín lo es más aún, ya que la división entre los distritos impares de la ciudad y los pares no es simplemente geográfica, sino que la arquitectura, el carácter, los barrios, e incluso los estilos de vida cambian radicalmente de un lado a otro.
Cada barrio tiene sus particularidades, pero también cosas que son comunes para toda la ciudad, como la gran cantidad de pubs y el ambiente que se respira en ellos.
Clima
El clima de Dublín, aunque pueda parecer lo contrario, es bastante templado si lo comparamos con otros puntos del globo con la misma latitud, como Polonia o Canadá.
Eso sí, del mismo modo que es raro que nieve, es muy probable que llueva. La precipitación media anual en Dublín ronda los 762 mm. Enero y febrero son los meses más oscuros y fríos del año, con una media de 3-7 ºC, mientras que mayo y junio suelen ser los más cálidos y soleados con media de 14-16 ºC .

Mercadillo dublinense
Comida
La verdad es que la comida irlandesa no se puede considerar especialmente variada. Básicamente se compone de combinaciones de carne y patatas, aunque con relativa variedad.
Entre la comida típica podemos destacar los estofados (tanto el llamado estofado irlandés como el estofado con Guinness), el pastel de carne conocido como Shepperd’s Pie, y las salchichas con puré. Aunque no hay mucha tradición de pescado, sí que hay platos de pescado frito con patatas, principalmente a base de bacalao, y en la zona de Howth hay mucha tradición de salmón ahumado.
En cuanto al desayuno, el más tradicional el Irish Breakfast, una auténtica bomba de calorías que sustituye muy bien a un desayuno y una comida a la vez: salchichas, bacon, huevos, alubias, tomate, pudding blanco y negro, queso, etc.
Dublín no es una ciudad relativamente cara para salir a cenar, se pueden encontrar precios bastante razonables.
Lugares de Interés

Molly Malone
Los paseos turísticos y los lugares de interés en el norte de Dublín se agrupan, en su mayoría, en torno a la calle principal de la ciudad, O’Connell Street. Es la calle más amplia y concurrida del centro de Dublín. En ella hay edificios tan representativos como la Oficina Central de Correos o el representativo Monumento a la Luz, un cono de acero inoxidable de 150 metros de altura, cuya punta se ilumina por la noche. Es más llamativo que bonito, pero tiene una ubicación privilegiada, en el cruce de O’Connell Street con la principal calle comercial de la ciudad, Henry Street. En una de las transversales a O´Connell, en Talbot Street, está la estatua de James Joyce.
La zona sur del Liffey es mucho más interesante turísticamente hablando. Al sur del puente de O’Connell nos encontramos con una de las estampas típicas de Dublín: la fachada del Trinity Collage, la universidad más famosa y con más tradición de Irlanda, y, al otro lado de la calle, el edificio circular que alberga hoy al Banco de Irlanda y que antiguamente sirvió como Parlamento.
A apenas unos metros del Trinity, al comienzo de la comercial Grafton Street, nos encontramos con la estatua de Molly Malone, otro de los símbolos de la ciudad que proviene del folklore irlandés.

Músico en Grafton Street
Grafton Street es la calle comercial con más prestigio de Dublín y una de las más caras de Europa. Es muy agradable darse un paseo por ella y encontrarse, además, espectáculos de mimos y actuaciones de músicos.
Grafton Street termina en el parque de St Stephen’s Green. Al sur del parque, calles como Leeson Street o, sobre todo, Harcourt Street, muestran los mejores ejemplos de arquitectura georgiana de la ciudad.

Christ Church Catedral
Volviendo a la orilla sur del río, el barrio de Temple Bar es una de las principales zonas de cultura y ocio de la ciudad. Allí se combinan salas de conciertos, clubs o la filmoteca nacional con algunos de los pubs y restaurantes más tradicionales de Dublín.
Más allá del Temple Bar, hacia el oeste, se encuentra muy cerca el llamado barrio vikingo, donde están los edificios más antiguos de la ciudad y con más sabor histórico. Allí se puede ver la Christ Church Catedral, fundada en 1083 por un rey danés.
Y, finalmente, siguiendo más al oeste, nos encontramos con otra de las atracciones turísticas de Dublín. La fábrica y museo de Guinness. Un lugar donde aprender cómo se hace la cerveza y disfrutar de sus magníficas vistas de la ciudad.
Mercadillos
Los mercadillos callejeros tienen cierta tradición y fama en Dublín. Últimamente uno que se está poniendo de moda es el mercado de Temple Bar, los sábados por la mañana.
Es un mercado muy concurrido por gente joven, donde se puede encontrar además de frutas y verduras orgánicas, puestos de carne certificadas, puestos artesanales, etc.
Los pubs de Dublín

Temple Bar
Los pubs irlandeses son mundialmente conocidos, y la zona del Temble es una buena representación del ambiente que hay en ellos. Los locales suelen ser muy grandes, decorados de forma “auténtica”, con muchas salas y mucha diversión. Estos bares tienen una personalidad muy especial.
El epicentro del Temple es el pub del mismo nombre, que data del siglo XIX. La plaza que hay justo al lado suele estar llena de gente joven, tanto turistas como autóctonos, disfrutando del ambiente.
A lo largo de esta área se encuentran todo tipo de locales donde degustar las famosas Guinnes y escuchar música en directo.


